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NUESTRA
HISTORIA

Conoce la historia de Fuego de palabras y llévate una idea de lo que podemos hacer con tu proyecto

Distintas religiones han utilizado el agua para bautizar a billones de seguidores alrededor del mundo. Y los han llamado de todas las formas posibles: Juan, Pancho, Helena, 6, Britney Cristal o Jhon Crazy.

Independientemente de la naturaleza de cada una de estas denominaciones o combinaciones, los libros sagrados cuentan que el uso del agua en el bautismo es apenas el primer paso de este antiguo ritual. La historia explica que al llegar al cielo seremos re-bautizados con fuego, y este bautizo sí será definitivo, un bautizo para la eternidad.

Por el motivo que sea: afán, miedo, apego o falta de imaginación, a nuestras ideas solemos bautizarlas con agua. Como proyectos temporales y mundanos. Pero hay un problema: emprender implica una gran inversión de esfuerzo y dinero. Tenemos pocas chances de alcanzar la gloria y posicionar nuestra marca en el olimpo de los negocios. No podemos darnos el lujo de llamarnos Jhon Crazy.

¡La buena noticia es que el nombre y el comienzo de nuestro emprendimiento sí lo podemos elegir!

Una pregunta que nos mueve en Fuego de palabras es:
¿Qué pasa si nos bautizamos con Fuego desde el principio?

Para eso existimos nosotros, para ayudar a los emprendedores a comenzar con la fuerza que necesitan, con un nombre que les permita hacer historia desde que saludan la primera vez hasta hacerse grandes referentes.

Nos gusta pensar que transformamos el empeño y el esfuerzo de los arriesgados en historias que quieran repetir cientos de veces.

¿QUÉ  HAY PARA BAUTIZAR?

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